Feb 18, 2007
VII Jornadas de Humanidades
Estamos metidos ya de lleno en la organización de las VII Jornadas de Humanidades del I.E.S. Santiago Apóstol. Aunque el programa no está del todo cerrado, quiero dejar aquí la presentación para que vayáis haciendo un hueco en vuestra agenda para los próximos 10, 11 y 12 de mayo, creo que merecerá la pena.
Hemos querido que esta edición estuviera básicamente dedicada a la Vía de la Plata en Extremadura, recogiendo una inquietud que llegó a nuestros oídos en una de las reuniones de la Comisión de Latín para las PAU en Extremadura. Ello explica que retrasemos la tradicional fecha de febrero de nuestras jornadas hasta el mes de mayo, para disponer de días más largos y poder realizar con tranquilidad las visitas a los yacimientos arqueológicos que hemos seleccionado. Veremos algunas de las últimas intervenciones arqueológicas en Mérida, la ciudad romana de Cáparra y el campamento de Cáceres el Viejo; todo ello de la mano de grandes especialistas, absolutamente vinculados con las excavaciones en cada uno de los yacimientos.
Pero, además de esto, contaremos con la excepcional presencia de Manuel Pecellín, que nos acercará la figura de uno de los humanistas extremeños menos conocido, Casiodoro de Reina. Y tendremos también la gran fortuna de contar con la presencia de algunos componentes del magnífico grupo valenciano de profesores de cultura clásica, que nos traen hasta Cáceres sus interesantes talleres de los Ludi Saguntini, un largo viaje que intentaremos compensarles con la mejor acogida posible.
Queremos agradecer la magnífica acogida que nuestra iniciativa ha tenido en el CPR de Mérida, que será el encargado de la organización de la actividad, y especialmente a Santiago Campo, el asesor de Cultura Clásica que tan entusiásticamente está llevando el asunto.
No dejéis de anotarlo en vuestras agendas: VII Jornadas de Humanidades, del 10 al 12 de mayo. Os mantendremos informados.









¿Queja constante? ¿Sin ilusión por la enseñanza? ¿Sin pasión? ¿De quién me hablan? Desde luego no de la persona de la que aprendemos muchos, no en los cursos de formación del profesorado, sino gracias a lo que comparte en la red; no de la persona capaz de arrastar a una comunidad de profesores a un proyecto de trabajo colaborativo que es ejemplo para muchos docentes preocupados por integrar las TIC en el aula; no a la persona que leo y sigo con admiración en éste y otros espacios.
Ni caso, Carlos, seguiremos contando lo bueno y lo malo que vemos cada dÃa, fruslerÃas incluidas. ¡FaltarÃa más!
Carlos, acuérdate de lo de D. Quijote: “Ladran, Sancho, luego cabalgamos.
Saludos.
Luis.
¡Qué sorpresa! Al fin hemos encontrado alguien que ha llegado al final del camino. Esperamos ansiosos el manual de la Sra. Linares.
Si te sirve de algo mi humilde opinión, subscribo letra a letra, coma a coma y punto por punto tus opiniones sobre el uso de las TIC en nuestra labor docente, también desde AndalucÃa. En mi centro, del que soy Director, (te lo digo por si te suena la aclaración o es que no me he enterado de nada) ya disponemos de todas las aulas completas de ordenadores, en algunas horas y asignaturas con bastantes más ordenadores que uno por alumno y alumna, carritos varios de portátiles, distintas aulas con pizarras digitales (que por cierto es lo que más usamos y tienen un menor coste) un sinfÃn de material diverso multimedia, etc. Alguno que otro intentamos diariamente, y de “forma callada”, estar ocupados en esta “apasionada tarea”, pero no por ello es menos cierto lo que apuntas en tus opiniones que corroboro. Y quiero “perder un poquito de tiempo” en compartir la queja que, de vez en cuando, y quiero suponer que sin perder de vista lo que estás y estamos haciendo, expresas.
Venga Carlos, a seguir trabajando, “calladamente”, con el altavoz siempre a punto.
Carlos, de ninguna manera he intentado poner en duda tu valÃa profesional, que no puedo valorar pues no he sido alumna tuya. No manipules mis palabras. Dices:
¿El hecho de criticar la nefasta administración educativa de nuestra comunidad significa que yo no tenga ilusión por mi trabajo?
Esa inferencia es falsa a partir de la idea expresada en mi comentario que hay muchos que de forma callada trabajan con ilusión…lo que no implica que el que no calle no trabaje con ilusión, como seguro que es tu caso.
Creo que tu apasionamiento por tu materia queda fuera de duda por la iniciativa de proyectos a los que aludes aplaudidos por tus compañeros, sólo que no estoy muy familiarizada con el mundo clásico que no es lo mÃo.
Paco, para nada he llegado “al final del camino†y espero no llegar nunca. Quiero seguir aprendiendo y estar abierta a la consideración de ideas nuevas en todos los ámbitos de la vida asà que puedes quedarte sentado esperando el “Manual†que en ningún caso serÃa individual pues soy persona Web 2.0 y todo lo hago colaborativo.
Por cierto, que como buena española, a mi también me encanta de vez en cuando despotricar de todo y de todos, se queda uno genial, ¿verdad Carlos?
También me parecen interesantes las personas que me desafÃan intelectualmente y que me inspiran los suficiente como para elegir pasar tiempo estrujándome la mente buscando una respuesta adecuada, en una situación en la que se ponen en juego no sólo ideas sino habilidades dialécticas. Como decÃa en mi post, disfruto de los artÃculos de Carlos porque están bien escritos, no porque comparta todas las opiniones que expresa, como podéis comprender. Creo que esta es una habilidad clave que han de tener los estudiantes del siglo XXI, ser capaces de defender una opinión de forma fundamentada desde cualquiera de las posiciones posibles.
Asà que Carlos, ¿serÃas capaz de defender la posición contraria a la que expresas en tu artÃculo?. Te doy el tÃtulo: “Un nuevo hito en las TIC en Extremaduraâ€
Mi muy querido Carlos, no sé si tienes afición por revisar los comentarios a tus escritos, y si lo haces, no sé si llego tarde. Ya sabes que el Imperio es amplio y los esquinados tardamos en reaccionar. Entré en tu artÃculo del Hoy, y me defraudas bastante. ¿No habrás dejado de beber verdad?. Y lo digo, porque leyendo primero los cuatro comentarios anteriores, me imaginé un artÃculo arrollador y asesino. Y veo por contra que sigues siendo un caballero. La Administración eso tiene, que su lado kafkiano, a veces acojona.
¡Cuánto echo de menos aquellas mañanas de uso desperdiciado en la barra del Santiago!. Allà sà que resbalaban crÃticas de alto rango. Pero claro, éramos iniciados y la cautela no era nuestro fuerte.
Como sé que puedes dar más de sÃ, vuelve pronto al periódico pero ensangrentando. Verás luego cuantas Julias aparecen por aquÃ. Sólo el espectáculo lo merece.
Por aquÃ, la cosa sigue tirando. La sociedad digital avanza, los centros estamos ya normalizados; es decir, los chavales controlan el messenger de puta madre, los profes aprovechamos las horas de clase para ver nuestros mails guarrocachondos y reenviarlos, el porcentaje de aparatos en mal estado por clase cada vez es más alto, algún polÃtico aparece de vez en cuando y promete más inopia. En fin, normalidad.
También algunos a cada poco trabajamos con seriedad, o no tanta, algunos no hacemos nada, algunos nos ¿ formamos?, algunos ya abandonamos, algunos nos seguimos implicando. Cosa propia de regiones remotas.
En fin Carlitos, mete más veneno a tu lengua que finalmente se agradece.
Besos.
¡Cuánto me hubiera gustado coincidir con Mario MarÃn! ¡Cómo me ha gustado el reflejo de ese retrato que tantos observamos en silencio! Lo que me preocupa a mà ahora es la relación entre crÃticas de alto rango, iniciados y cautela. ¿Estaré aprendiendo a ser cauta, estoy anestesiada o es que hay tanto que criticar que me cuesta arrancar?