Sep 24, 2009
Estremeñu
Hace un año y medio Paco se hacía eco de un artículo de El País en el que se anunciaba la aprobación de la Wikipedia en estremeñu, la Güiquipeya. Según algunos comentarios vertidos en la entrada de Paco, no parece que este asunto levante gran entusiasmo entre el paisanaje de esta tierra. Sin embargo, para mí tienen gran valor estas “causas perdidas”.
He tenido la oportunidad de conocer a Ismael Carmona, uno de los grandes valedores del proyecto, y me ha dado la sensación de que se trata de un grupo de gente que pone gran cariño en su trabajo, al que le dedican además un gran esfuerzo. He aquí algunas muestras del trabajo de Ismael:
- Mantiene desde 2005 un blog en estremeñu: Cúyu pan esgarras.
- Ha escrito una breve Ortografía del estremeñu, y está trabajando en una gramática.
- Se encuentra recopilando un diccionario castellano-estremeñu.
- Hizo esta traducción del De prouidentia de Séneca:
Puede ser interesante también echar un vistazo al artículo dedicado al idioma estremeñu en la Wikipedia.
Repito: me parece entrañable este esfuerzo por rescatar del olvido una lengua que ha sufrido desde tiempo atrás el estigma del desprestigio, tal vez condenada a morir. Y me parece tanto más encomiable cuanto más alejado está de veleidades políticas, esas qeu en otros lugares han intrincado de tal manera las relaciones entre la lingüística y la política que ya hace imposible desligarlas. Me gusta este concepto romántico de la filología.









Alegra ver, aunque sea de vez en cuando, algún que otro apoyo por la red. Yo, al igual que Ismael, colaboro en la Güiquipeya, aunque no investigo ni hago las investigaciones que hace él… soy un simple usuario.
Los apoyos o no apoyos en internet son muy relativos, porque es muy fácil dejar un comentario anónimo en una bitácora diciendo tal o cual sobre el “estremeñu”, sin tener siquiera mínima idea de a qué nos referimos con ese término (y lo que es peor, sin tener ni un poco de interés en enterarse de qué es). Yo ni soy filólogo ni tampoco estudio una carrera de letras, pero entiendo que “jadel”, “palral” o “millu” no son castellano ni tampoco una deformación de éste. En cualquier caso, respeto a la persona que, a base de haberse informado, se haya formado un criterio contrario al mío. El problema es cuando ese respeto, esa tolerancia, se esfuma, y lo peor de todo es cuando esa ausencia viene de personas con un cierto estatus académico o cultural. Yo, como simple editor de Güiquipeya, me he sentido ofendido con las opiniones vertidas de algunos “lingüistas” que, vete a saber porqué, han descargado su furia contra el proyecto en vez de no digo ya aplaudirlo, sino dejarlo en paz.
También me hace gracia cuando nos tachan de nacionalistas, etarras y estas cosas. Los que estamos mínimamente implicados en este proyecto nos dedicamos a recoger, normalizar y emplear una forma de hablar, sin entrar en cuestiones políticas, al igual que alguien estudia la cerámica popular granadina o los retablos románicos del Pirineo catalán. En base a unos criterios que internacionalmente se consideran objetivos y neutrales hablamos del extremeño como idioma, diferenciándolo del español hablado en Extremadura, y a partir de ahí sólo nos dedicamos a crear contenidos enciclopédicos en esta lengua, pero aquí nadie habla de Països Estremeñus ni Estremaskolas…
Espero, con este peazo comentario, haber aclarado un poco más lo que se pretende y no se pretende con Güiquipeya.
Un cordial saludo.
PD: Repito el comentario porque el primero que mandé aparece con muchos errores de justificado y formato en general.