La Gramática de Diego López
Acerca de Diego López
  • Extremadura Clásica
  • Correo
  • Edición impresa
Humanistas extremeños
  • Figuras extremeñas
  • La Minerva
  • Minerva  Bachillerato
Más información
Versión electrónica de la edición de La Gramática de Diego López, de Guadalupe Morcillo Expósito (Universidad de Extremadura).

Esta edición forma parte del sitio Extremadura Clásica.
Página de inicio
Design by Sotek
CAPITULO PRIMERO
[Dedicatoria][Carta][Prólogo][1][2][3][4][5][6][7][8][9][10][11][12][13][14][15][16][17][18][19][20][21][22]
[23][24][25][26][27][28][29][30][31][32][33][34][35][36][37][38][39][40][41][42][43][44][45][46]

(p.1) CAPITULO PRIMERO. DEL DAÑO QUE SE SIGUE DE HABLAR LOS DISCIPULOS MAL LATIN

Antes de entrar en el Commento del Arte, quisse probar que ninguna cosa destruye mas los buenos ingenios de los discipulos que consentir y mandarlos que hablen latin. Esto sirue de echar a perder los buenos ingenios y del todo destruye los malos, porque a los buenos hazen barbaros y a los malos hinchen de mil impropriedades y sollecismos, con lo qual ni los unos ni los otros entienden jamas la lengua latina, ni es possible. Porque lo que hablan no es latin, y quando toman un libro latino en la mano, pasman y no lo entienen. Porque hallan en el la lengua latina con la pureza, propriedad, elegancia y election de palabras de que usauan los latinos, lo qual no tiene el latin que ellos hablan. Y assi, no entienden el libro, porque hallan en el otro modo de hablar muy differente del que usan quando /(p.2) hablan latin, porque usan de mil impropriedades y ansi se quedan sin entender el libro donde esta la propriedad de la lengua y la buena election de las palabras.

El latin que hablan es este: Soluere dementiam, ‘pagar la locura’, auiendo de dezir, Dare poenas dementiae o Ferre pretium ob stultitiam. Iuuenes sederunt ad bellum, ‘los mancebos se sentaron a la guerra’, y auemos de dezir Iuuenes dederunt nomina. Dizen Imponere bellum, ‘poner guerra’, y los latinos dezian Inferre bellum, vel Indicare bellum. Piensan estos que es latin Desinere inceptum por Desistere incepto, Ponere in intinere por Accingere se itineri, Dare se in viam, Facere leges, ‘hazer leyes’, y los latinos dizen Ferre leges. Ellos dizen Facere orationem e yo mando a mis discipulos que digan Habere orationem. No es latin Imperator posuit in ordine acies cum voluit dare praelium, ‘el capitan puso en orden las esquadras quando quiso dar la batalla’. Y estan muy lexos porque, aunque las palabras son latinas, todo es barbarismo e impropriedad, y no reparan en la election de las palabras. Que para ser buen latin han de dezir desta manera: Imperator instruxi /(p.3) acies, cum voluit committere praelium. Deste modo postrero usauan los latinos y no de el primero, porque no es latin, sino algarauia y lengua nueua que inuentan. Nasce de aqui un gran daño, y es que, quando hablan estos modos de hablar con propriedad y elegancia, no los entienden, porque en ningun author latino hallaremos, Ponere acies in ordine, ni Dare praelium, porque los latinos hazian election de la propriedad de las palabras, lo qual no hazen estos habladores de latin, pues ni miran a la elegancia ni propriedad ni election de ellas. Y de la manera que hablan, hablara un barbaro. Pero ni este ni los otros entenderan un author latino que usa, casta y propriamente, de las palabras. Lo qual amonesto a mis discipulos que noten con cuydado el modo de los authores que les leo. De no hazer esta election, se echan a perder los discipulos, deuiendo mirar por ellos como padres, pues nos los entregan para que los enseñemos y no para que los hagamos barbaros. Con todo, algunos los dizen y mandan Vel male, vel bene loquere cum m.; y como hablan assi escriuen. Y de entrambas maneras son barbaros, hablando y escribiendo.

(p.4) Dizen algunos que es bien que el discipulo hable latin, aunque sea malo, porque assi venga en conoscimiento del bueno. Con lo que auemos arriba dicho estaua respondido y, aunque fuera bien no darles respuesta, respondo diziendo que es mayor mal este que el otro de mandarles hablar latin, porque el que en la tierna edad se acostrumbra al mal, difficultosamente sera bueno. Antes siempre quedara con el mal olor, como la nueua, que siempre huele a lo que primero le echaron. Allende desto, que necesidad tiene el que ha de yr a la corte a deprender buen castellano, cortesia y urbanidad lleuarle a Sayago, quando niño, a deprender el modo de hablar de los Sayaguenses? No es mejor lleuarle luego en la tierna edad a la Corte, para que desde pequeño acostrumbre a lo bueno? O el que ha de ser musico de cithara o vihuela, que necessidad tiene de tañer primero un tamborin o gayta en un corro de aldeanos y despues deprender a tocar otro instrumento de musica curiosa? Luego el discipulo se acostumbre a buenos libros, para que deprenda de ellos la propriedad y elegancia de las palabras, para que desde pequeño los vaya imi-/(p.5)tando. En sabiendo declinar nombres y verbos, oya luego libros y no sean Fabulas de Esopo ni Luis Viues, que llaman por otro nombre exercitatio, sino Ciceron, Virgilio, Horacio, Iuuenal, Marcial y Terencio, porque, acostumbrado a estos, sabra latin con propriedad y elegancia. Terencio es un author que descubre gran parte o, por mejor dezir, la mas necessaria para entender la lengua latina. Y assi, nunca se ha de quitar de los estudios, pues Ciceron nunca le quitaua de la manga de la toga y fue de quien deprendio gran parte de la eloquencia con que adorno la lengua romana. Y assi le llama en lo de Officiis, familiaris meus Terentius. Este author se ha de leer ordinariamente: lo uno, por la mucha moralidad que tiene en sus comedias, de donde podemos tomar muchas cosas prouechosas. Porque, Comedia est fabula diuersa instituta continens affectumque ciuilium ac priuatarum rerum, qua discitur, quid sit in uita utile, quod contra uitandum. Ciceron dize, Comediam esse imitationem uitae, speculum consuetudinis, imaginem ueritatis; lo otro, porque enseña mucho latin y es mas prouechoso que Fabulas de Esopo y que Luis Viues, porque, para ser uno buen latino, tiene necesidad /(p.6)oluidarse del mal latin de estos y acordarse del bueno de Terencio, el qual nunca leen algunos maestros porque dize Habuerit rem cum ea y otros elegantes modos de hablar. Que es bien que los sepa y entienda el discipulo, pues no se pueden dezir en buen latin ni con mejor cortesia de lo que Terencio dize, el qual debe traer siempre en las manos el que quisiere saber latin con propriedad y elegancia. No puede un potro ser buen cauallo si, quando le comiençan a domar, le enseña un mal ginete o picador, porque siempre le quedaran las malas o buenas costumbres que al principio le enseñaron. Luego, es necessario entregarlo a quien le enseñe y imponga bien, porque de otra manera, aunque sea hijo de buenos padres, no sera buen cauallo. Quando un caçador quiere tener un buen perro, antes que le saque y lleue a caça, primero le enseña en casa y le muestra alguna piel de cieruo, o le enseña a dar mil bueltas al derredor de un pedaço de pan, el qual muestra, parandose muchas vezes para que haga lo proprio en la caça. Y muchas vezes el potro y perro, aunque no sean hijos de muy buenos padres, salen buenos, porque los enseñaron y impusieron bien. /(p.7) Si esto hazen con un animal irracional, porque quede bien enseñado y diestro, quanto mas se debe hazer con un discipulo, acostrumbrandolo, desde luego, a buenos authores y no a hablar mal, para que despues hable bien, lo qual es imposible. Antes se echara a perder, aunque tenga buen ingenio. Y si le tuuiera malo, acostumbrandolo bien, se hara razonable. Pero si en la tierna edad se corrompe, hablando mal latin, siempre sera peor. Con esto se satisfaze a los que dizen que se ha de hablar latin, aunque sea malo, para que despues lo hablen bien, lo qual es imposible, porque antes siempre yran de mal en peor.

Con esto quiero probar que del todo se destruyen los discipulos mandandoles y dandoles licencia que hablen latin. Damos a hazer una oracion de los verbos que estamos leyendo y, estandoles enseñando el caso que rigen, dan por las paredes y dizen sollecismos y impropriedades. Pues, en absencia de los maestros, sera latin lo que hablan? En ninguna manera. Antes hazen una lengua nueua, lo qual sirue de corromper la pureza, elegancia y breuedad de la lengua latina. Y, como ellos no entienden esto, imitan unos a otros. Y como no pueden echar de /(p.8) ver lo malo de lo bueno, corrompen unos a otros y en muy breue tiempo ninguno sabe latin, sino trezientos disparates, impropriedades y muchos sollecismos que se les pegan, como no ay quien los corrija y enmiende de ellos. No sucediera esto assi, si solamente procuraran entender la propriedad y elegancia de la lengua latina de los buenos authores latinos, los quales la guardauan quando escriuian.

Replicara alguno que es necessario hablar latin en los estudios, para que lo hablen quando oyen sciencia. Respondo desta manera: las lenguas latina, griega y hebrea mas se deprenden para entenderla que para hablarlas. No es impedimento ser muy buen latino y no hablar latin. Antes, las mas vezes, sucede al reues, porque muchos que lo hablan no lo entienden. Porque yo tengo por latino al que declara un author latino, y tanto es uno mejor latino que otro quanto mejor declara un author. Fuera de esto, lo que comunmente se habla en las sciencias no se puede llamar latin, porque en ellas no guardan lo que es necessario para que sea buen latin, porque no miran ni consideran tanto la election de las palabras ni a la propriedad ni elegancia dellas, quanto a lo que quieren dezir en el termino de /(p.9) ellas, el qual, sabido y alcançado, es muy facil a cada uno hablar latin en la sciencia que oye, porque no miran las cosas necessarias al buen latin. Y assi hablan, de manera que offenden los oydos de los que saben alguna parte de la lengua latina, la cual del todo corrompen los que sin aduertencia hablan latin sin hazer election de las palabras, las quales, aunque sean latinas, no por esso es latin lo que hablan, si no se guardan y miran las cosas necessaria, que son elegancia y propriedad.

Autorizemos esto con algunos authores graues. Quintiliano, lib.1 cap.1. Budeo en los commentarios de la lengua griega, reprehendiendo a Valla sobre los reciprocos, dize: id autem Laurencio non alias accidit, quam ex praua loquentium consuetudine. De manera que lo que Laurencio dixo mal, nacio de los que hablauan mal latin. Cornelio Valerio es de la misma opinion, el qual dize en el fin de su Syntaxi, hanc proprietatem in uerborum coniunctione qui non obseruat, nec delectum habet ullim, is Barbarica phrase omnem peruertit latinitatem. Ioachino Fortio in libello de ratione studiis, capitulo de scribendo, dize: Nam fere fit, ut qui loquuntur acute, /(p.10)minus erudite scribant. Dum enim illorum uoluptate afficiuntur, imperfectiones oportet sint in altero. Nemo pari cura res duas unquam tractauerit. Despues de lo qual dize: Certe neminem unquam uidi (nisi me memoria fallit) docte scribentem, cui ualde in promptu fuit colloquendi differendique ratio. Sigue esto Bartholome Riccio, en fin del libro 3 de imitatione Ciceronis. Erasmo dize que se acaba difficultosamente con los italianos doctos que entienden bien la lengua latina, que hablen latin. Y que en Venecia conocio a Bernardo Ocriculario, ciudadano de Florencia, hombre tan docto que, el que leyere sus historias dira que es otro Salustio, con el qual nunca pudo acabar que hablasse una palabra en latin.

No quiero dezir que es malo hablar latin, sino muy bueno, como aya alguno que lo hable con la elegancia y propriedad de los latinos, pero quis erit iste, et laudabimus eum? El guardar estas cosas como los latinos es imposible y, no hablando como ellos, sera corromper la lengua latina, la qual, si huuieremos de hablar, auemos primero de escriuirla, limarla e imitar los authores latinos. Ciceron, aunque hablaua latin /(p.11) porque era su lengua, quando hazia alguna oracion y era necessario hablar en publico, la escriuia, corregia, enmendaua y la encomendaua a la memoria, como se collige del libro 9, Epist. 12 ad Dolabellam: Oratiunculam pro Deiotaro, quam requirebas habebam mecum, quod non putaram, itaque eam tibi misi. Velim sic legas, ut causam tenuem, et inopem, nec scriptione magnopere dignam. Ibidem, Ep. 14 ad Dolabella: Legi enim concionem tuam. De manera que para hablar con mayor elegancia, escriuia Ciceron y los demas latinos sus oraciones, porque en la conuersacion ordinaria no la podian guardar con tanto cuydado como en lo que escriuian y encomendauan a la memoria, como hazen los predicadores que, aunque hablan es su lengua materna, con todo, escriuen sus sermones y los encomiendan a la memoria, porque de otra suerte, ni ellos pudieran predicar ni Ciceron orar con la elegancia necessaria, aunque ellos hablen en su lengua materna y Ciceron en la suya. Es muy differente el escribir del hablar. Antes, el que habla mucho yerra en mucho y escribe mal y, por el contrario, el que no habla mucho, en qualquier lengua suele escri-/(p.12)uirla con elegancia. Nadie me hara creer que el Reuerendo Padre maestro Fr. Luys de Granada hablaua oridanariamente con aquella elegancia y conexion de palabras que vemos en sus obras. Y assi, para hablar razonadamente latin, es menester escriuirlo, corregirlo, enmendarlo y tomarlo de memoria e imitar los latinos en escriuirlo. Por tanto, nadie me persuada que en lengua tan agena de la nuestra, como la latina, y que con tanto trabajo se alcança se puede hablar de repente sin corromperla. Si vuiera alguna nacion que fuera latina, fuera bueno yr alla y con el trato y familiaridad de ella supieremos hablar latin, como se deprende y sabe la lengua tudesca, francesa, italiana y otra qualquiera. Pero si quisiessemos saber la lengua latina, hablandola entre nosotros, seria corromperla, porque no podemos guardar en todo la propriedad y election de las palabras, sin lo qual no sera ni puede ser latin. Y de otra suerte es inuentar y hazer otra lengua differente de la latina, la qual, si queremos saber y entender, auemos de procurar entender los libros, los quales estan en lugar de la nacion latina, y de-/(p.13)prender de ellos la propriedad, elegancia y election de las palabras. Esto basta quanto al daño que se sigue de hablar mal latin.