La Gramática de Diego López
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Versión electrónica de la edición de La Gramática de Diego López, de Guadalupe Morcillo Expósito (Universidad de Extremadura).

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CAPITULO TERCERO
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CAPITULO TERCERO. EN EL QUAL SE DECLARA QUE SEA NOMBRE EPICENO O PROMISCUO

Muy necessario ha sido el capitulo passado para principio deste Commento, para que no nos reprueuen las authoridades que truxeremos de los poetas. Desde aqui començaremos a defender la doctrina de la Syntaxis y libro quarto del Arte, probando como es la mas verdadera que otra alguna. Ante todas cosas, me parecio que era bien explicar que sea genero epiceno o promiscuo, del qual el Arte haze mencion en fin del genero, diziendo asi:

(p.23)Articulo sexum quae complectuntur utrumque;
uno, epicoena uocant graii, promiscua nostri.

Y dize el Commento del Arte que epiceno o promiscuo se llama el nombre que, debaxo de un articulo, comprehende macho y hembra, como hic lepus, haec aquila, a los quales los authores, para distinguirlos, suelen aplicarles estos dos nombres, mas y foemina, como foemina piscis, mas aquila y assi latro, agricola y homo. Hasta aqui son palabras del Arte, para explicacion de las quales auemos de saber que dize el maestro Sanchez en su Minerua, libro 1, capitulo septimo: que homo, latro, sacerdos, uates, antistes, miles, agricola, bos, canis, sus, grus, miluus, coruus, elephantus y otros muchos que aqui podemos juntar, como ciuis, primero los entendemos por los machos y masculinos; y si queremos usar de ellos por las hembras, pondremosles foemina. La razon es esta: si no los entendieramos principalmente por los varones, vuiera duda en esta oracion, Agricola me conuenit, pues no podiamos saber si me encontro labrador, si /(p.24) labradora; Miles cepit urbem, si era hombre o muger. Y assi lo entendemos por lo mas principal, como el hombre, el ladron, el sacerdote, el adeuino, el prelado y assi todos los demas. Y si los hallamos con terminaciones femininas, auemos de entender foemina, como en longaeua sacerdos, docta comoes, amphrisia vates, ille meas errare boues, sus enisa. Esto se collige de aquila, que es del genero femenino, por el macho y hembra, y coruus, masculino, por la hembra y macho. Pero si hablo del macho dire aquila mas y si de la hembra, aquila foemina. Y assi coruus mas y coruus foemina. Por tanto, diremos en latin haec mulier est strenuus miles y no strenua miles. Quando Virgilio dize damae midi, capti talpae, no miro a la voz, sino a la significacion de los machos, y assi entendemos mares. Y sera entonces syllepsis, concibiendo otra cosa differente de lo que pronunciamos, o ellipsis, faltando algun nombre general con el qual el adiectiuo deue concertar. De manera que si los nombres arriba dichos queremos que signifiquen hembras, auemos de poner foemina, porque de otra manera siempre los entendemos por los varones y machos. Para confirmar esto, traygamos /(p.25) exemplos. Liuio, libro 5 Decada 5: Apollini boue aurato, Latonae boue foemina aurata, sacra Graeco ritu facerent, sacrificauan a Apollo un buey y a Latona una vaca. Plinio, libro 8, cap.46: Foemina bos semel ei anno ostenditur. Y en el libro 11, capitulo 51: Bubus tantum foeminis vox grauior. Y en el capitulo 37: Itaque cum apri percutiunt, foeminae sues mordent. Varron, libro 2, capitulo 1 Rustic.: Foeminis bubus demittitur cibus. Iustino, lib.1: Inuenit iuxta infantem canem foeminam paruulo ubera praebentem, et a feris et alitibus defendentem. Plauto: Ita me illa ab laeua rabiosa foemina obseruat canis. Plinio, libro 28, cap.15: Foemina suis. Aulo Gelio, libro 13, cap.19: Sacerdotes quoque foeminas Cicero antistitas dicit. Plauto: Qui Atticam hodie ciuitatem maiorem feci, atque auxi ciui foemina. Plinio, libro 9, cap. 51: Polypus foemina. Libro 10, cap. 18: Piscis foemina. Ouidio:

              Cum quo sua audia iungat
 Inuenit in media foemina piscis aqua.

Plinio, libro 10, cap. 18: Palumbes incubat foemina. Macrobio, lib.1, cap. 17 de sus Sa-/(p.26)turnales: Ut graeco ritu hisce hostiis sacrum faceret, Apollini boue aurato, Latonae boue foemina aurata. Plinio, lib. 8, c. 51, sues foeminae quomodo castrentur. Columella, li. 7, c. 9: Foemina sus habetur ad partus edendos. Plin., li. 10, c. 60: Cornicem incubantem mas pascit. Ibidem, tratando de las perdizes: Tunc inter se dimicant mares desiderio foeminarum. Idem: Aquilarum mares. Lo proprio hazian con porcus, lupus, agnus, ouis, leo, antes que usassen de porca, lupa, agna, leaena. Caton, lib. 4 Rustic., cap. 134: Priusquam porcum foeminam immolabis. Ciceron 2 de legibus: Porculo foemina piaculum pati. Quintiliano, libro 8, cap. 3, affirma que Virgilio fue el primero que dixo porca en el libro octauo: Et caesa iungebant foedera porca, porque antes de el usauan de porcus foemina significando ‘la puerca’. Aulo Gelio, libro quarto, ca. 3, cita esta ley de Numa Pompilio: Iunoni crinibus dimissis agnum foeminam caedito. Festo, en la voz pellices: Agnum foeminam caedit, et agnum marem caedito. Valerio Max., lib. 2, ca. 1: Caesisque astris bubus, Diti maribus, foeminis Proserpinae. Varron, li. 4, Analog.: Quum oui mari testiculi dempti, quia natura uersa, ueruex declinatus.

(p.27) Bien auemos defendido lo que el Arte enseña del nombre epiceno o promiscuo, el qual siempre lo entendemos por el hombre o macho y, si hallaremos con este nombre epiceno algun adiectiuo contra la terminacion, auemos de entender mas o foemina, como elephantus grauida, scilicet foemina. Pero luego llega uno y nos trae aquel lugar de Seruio Sulpicio a Ciceron, lib. 4, Ep. 5: Quae si hoc tempore non suum diem obiisset, paucis post annis tamem ei moriendum fuit, quoniam homo nata fuerat. A lo qual responde el maestro en su Minerua, li. 1, ca. 7, diziendo que homo no tiene alli algun adiectiuo y que, como dixo, tua filia nata fuerat homo, pudiera dezir nata fuerat animal, como dixo Terencio en el Phormio: Virum me natam uellem. Yo añado lo de Iuuenal, Satyra 6: Haec tamen ipsa uir nollet fieri. Pero espantome que no se acordasse el maestro de lo que usa S. Agustin, lib. 3, cap. 3 de la Ciudad de Dios, donde tratando de hombres dixo homo mas y de mugeres homo foemina, cuyas palabras son estas: An deos fas est hominibus foeminis, mares autem homines deabus misceri nefas? Con lo qual queda claro el lugar de Seruio Sulpitio, y sera la construction esta: Quoniam filia /(p.28) nata fuerat homo foemina, porque auia nacido muger. Assi que, esta objection no haze contra la doctrina del Arte, pues queda probada con las authoridades referidas.

Si no reciben esta verdad, no se puede hazer esta oracion: ‘yo mate dos perdizes, una hembra y un macho’, pues se ha de dezir Necui duas perdices, alteram foeminam, alterum marem. Lepus y mus sacan todos del genero masculino, pero tambien usaremos de ellos desta manera: ‘yo tome la liebre parida’, Cepi leporem foetam, scilicet foeminam; ‘hallamos la ratona preñada’, Inuenimus murem grauidam, scilicet foeminam. Prueuase con Plinio que, tratando de los ratones, dize: Ex una genitos centum uiginti tradiderunt, ex una, scilicet, mure foemina, de una ratona hembra.

Aunque saquen a anguis del genero masculino, tambien es nombre epiceno, y si hablamos del macho, diremos anguis mas, y si de la hembra, anguis foemina. Ciceron, lib. 2 de Diuinatione, tratando de las dos culebras que hallo Graccho en su casa: Ego tamem miror, si emissio foeminae anguis mortem afferebat Graccho, emissio autem maris anguis erat mortifera Corneliae. De la /(p.29) propria manera usa Plutarcho en la Vida de los Gracchos. Y Valerio Maximo, en el lib. 4, c. 6 de Amore coniugali: Tyberius Gracchus anguibus domi suae, mare ac foemina apprehensis, uxori eius, foeminae ipsi celerem obitum instare, salutarem coniugi potius, quam sibi partem augurii secutus, marem necari, foeminam dimitti iussit. Mirando a esto, Valerio Maximo, lib. 1 cap. 7 de Prodigiis hizo del genero femenino: Lucius Sulla Proconsul cum in agro Nolano ante praetorium immolaret, subito ab ima parte arae prolapsam anguem prospexit, qua uisa. Donde claramente se entiende foeminam. Con esto queda bien probado que dize bien el Arte, que genero epiceno o promiscuo se llama el que debaxo de un articulo comprehende macho y hembra, como hic lepus, haec aquila, y que para distinguirlos suelen los latinos añadir mas o foemina, como consta de las authoridades referidas.

Y pues auemos tratado del genero epiceno, sera necessario explicar como los nombres proprios de hombres, rios, vientos, montes, mugeres, nauios, insulas, arboles, ciuda-/(p.30)des, obras de poetas, hieruas y aues no tienen genero, porque siguen sus nombres generales homo, fluuius, amnis, flumen, ventus, mons, y ansi todos los demas. Lo qual enseña el Arte en fin del genero diziendo: Multa subauditum nomen generale requirunt.

Esto dize el maestro Sanchez en su Minerua, lib. 1, c. 7 y affirma que nadie lo auia considerado sino el, diziendo: Restat illud, quod a nemine animaduersum esse uideo: nomina propria hominum, urbium, fluuiorum et caetera huiusmodi, genus Grammaticum habere non posse. Traeremos desto muchas authoridades, algunas de ellas tomadas del maestro, de su Minerua, lib. 4, de ellipsi, y otras que yo he hallado en los authores latinos. Es muy necessaria esta doctrina para entender muchos lugares.

Començando de los nombres proprios de los hombres, auemos de considerar que no tienen genero, porque siguen sus nombres generales homo, vir, filius, libertus, pater, frater, socer, gener, seruus y otros desta /(p.31) manera. De manera que quando dezimos Petrus est bonus, scilicet vir vel homo; Virgilius est Mantuanus, id est ciuis vel vir. Ciceron, lib. secundo, Episto. 14: Marco Fabio, uiro optimo et homine doctissimo, familiarissime utor. Libro tertio, Epist. prima: Quam ex liberto tuo Phania, ita est homo non solum prudens. Lib. decimo, Epist. vigesimaprima: At Laterensis, uir sanctissimus. Y en el lib. quinto, Epistola quinta: Titus Pomponius, homo. Y en el quarto, Epistola quarta: Seruius tuus, scilicet filius. Y en otra parte: Cilix, libertus tuus. Lib. quinto, Epistola secunda: Quod scribis non oportuisse Metellum, fratrem tuum. Lib. tertio, Epistola quarta: Duos enim duarum aetatum plurimi facio Cn. Pompeium, filiae tuae socerum, et Marcum Brutum, generum tuum. Quando se hallan con la terminacion masculina, auemos de entender el substantiuo que le quadrare, como Seruius tuus, scilicet filius. Ciceron, libro duodecimo, Epistola prima Rep. a Dolabella: meo praeclarissime gesta, scilicet genero. Quando estos nombres proprios se hallan con genitiuo, auemos de entender algun substantiuo del /(p.32) qual se rija el genitiuo. Terencio: Modos fecit Flaccus Claudii, scilicet filius. En Tulii Ciceronis, scilicet filius. Y ansi en todos los demas.

En los nombres proprios de los rios, entendemos fluuius, amnis o flumen. Ciceron, lib. 3, Epist. 11: Cum essem in castris ad fluuium Pyramum. Tito Liuio, lib. 1: Tiberium fluuium. En otra parte: Ad Rhodanum fluuium. Virgilio, lib. 11: Amnis et Adriacas retro fugit Aufidus undas. Liuio, lib. 4: Thyberi amne septus. Idem: Ad Eurotam amnem. Curcio, lib. 3: Pynarum amnem transire. Valerio Maximo, lib. 8, cap. 9: Iuxta ripam fluminis Anienis. Caesar, lib. 1 De bello Gallico: Flumen est Arar, quod per fines aeduorum. Planco a Ciceron, lib. 10, Epist. 15: Itaque in Isdra flumine maxime quod in finibus est Allobrogum. Ciceron, Philippica 6: Citra flumen Rubiconem. Y en la 2 Philippica: Ad ostium fluminis Cydni. Esto entendio Virgilio, diziendo: Sulphurea Nar albus aqua, scilicet fluuius vel amnis, pues Nar es neutro porque es indeclinable. Lo proprio entendemos en Albula magnus, formosus Turia ripis, altus Sequana, scilicet fluuius vel amnis.

(p.33) Ventus, su nombre general entendemos en los nombres proprios de los vientos, como Eurus, Notus, Zephyrus, Boreas, Subsolanus, Aquilo, Iapix y en todos los demas. Virgilio, lib. 1, tratando como Eolo solto los vientos, dize: Ac uenti uelut agmine facto, qua data porta ruunt. Y luego dize: Eurus Notusque, donde entendio, Eurus scilicet ventus. Horacio, lib. 1, Oda 3: Ventorumque regat pater, obstrictis allis scilicet ventis, praeter Iapiga, scilicet ventum, y ansi en todos los demas lugares. Nuestro romançe da a entender esto, pues dezimos: Eurus, el viento Oriental; Notus, el viento de medio dia; Africus, el viento Abrigo; Boreas, el viento Cierço; y desta manera los demas.

Tambien en los montes entendemos su nombre general mons, como Altus Ossa, Praealtus Ida, Igniuomus Aetna, Auentinus, Palatinus, Quirinalis, Viminalis, Lucretilis, scilicet  mons. Virgilio, lib. 3: Mons Idaeus ubi. Horacio, lib. 1, Oda 17:

Velox amaenum saepe Lucretilem
Mutat Lycaeo Faunum.

Donde hizo a Lucretilis acabado en –is del /(p.34) genero masculino mirando a mons, y assi entenderemos Lucretilem amaenum, scilicet montem. Valerio Maximo, lib.3, cap.3, hablando de los indios: Modo Caucasi montis glaciali rigore corpora sua durantes. Ouidio hizo del genero feminimo a Ida, mirando la terminacion, Cretea Ida; y Lucano hizo del proprio genero a Aetna, lib. 1: Sicule Aetnae ora. Y Virgilio, lib. 3:

Ingentemque insuper Aetnam
Impositam ruptis flammam expirare caminis.

Horacio, mirando que Soracte era indeclinable, lo hizo del genero neutro: Vides ut alta stet niue candidum Soracte, porque algunas vezes los authores miran la terminacion y no la significacion. Pero quando dixeremos Vidi altum Ossam excelsum Oetam, scilicet montem, porque entonces miramos a su nombre general, mons, que es del genero masculino.

Mucho me espanto que ayan errado todos en dezir que los nombres de lo meses son del genero masculino, siendo todos nom-/(p.35)bres adiectiuos, como enseña el maestro Sanchez, lib. 4 de su Minerua, de ellipsi, en la diction mensis, el qual entendemos en todos los nombres adiectiuos de los meses, como Quarto nonas Sextilis, scilicet mensis, y ansi en todos los demas. Estan muy llenos los authores de exemplos. Iuuenal, Satyra 3: Augusto recitantes mense poetas. Ciceron, lib. 7, Ep. 3: Nam a. d. tertium Idus Maias; y en el lib. 1, Ep. 5: Nonis Aprilibus; y en el 4, Ep. 2: A. d. tertium Calendas Maias; y en la Philippica 2: Veniunt Calendae Ianuariae. Ibidem: Usque ad Idus Martias; ibidem: mense Aprili atque Maio. Ay tantos exemplos que fuera nunca acabar. De manera que en Sexto Calendas Maii falta mensis, y ansi en todos los demas.

En los nombres proprios de las mugeres se entiende foemina, soror, uxor, filia, mater, socrus y otros desta manera. Ciceron, lib. 7, Ep. 24: Iterum iam ego proficiscens mandaram meae Tulliae, scilicet filiae. Ibidem: Quaesiui de mea Tullia, scilicet filia. Quando dezimos, Maria est praedita bonis moribus, scilicet foemina. Ciceron, lib. 5, Epist. 8, escriuiendo a Licinio, hablando de su muger: Itaque et praestantissima omnium foe-/(p.36)minarum uxor. Ibidem, Ep. 2: Egi cum Claudia uxore tua et cum uestra sorore Mutia. Seruio, escriuiendo a Ciceron, lib. 4, Ep. 5: Postea quam mihi renunciatum est de obitu Tulliae filiae tuae. Quando se juntan a adiectiuos, auemos de entender algun substantiuo. Ciceron, lib. 14, Epist. 1 : Tulliolamque nostram, scilicet filiam. Ibidem: Quod ad me, mea Terentia, scribis, scilicet uxor; y en el libro 11, Ep. 8, escriuiendo a Bruto: Eo tempore Polla tua misit, scilicet uxor. Si se hallan con genitiuo, del qual se rija el genitiuo, porque los nombres proprios no pueden regir caso alguno. Y assi, quando Virgilio, lib. 3, dize: Hectoris Adromache; y Valerio Maximo, lib. 1, cap. 5: At Caecilia Metelli; y Lucano, lib. 2: Liceat scripsisse ‘Catonis Martia’. En todos estos lugares y en los semejantes falta uxor vel coniux. Ouidio, Ep. 1: Penelope coniux semper Ulysis ero. En Tullia Ciceronis, scilicet filia y ansi en todos los demas.

Nauis o carina se entiende en los nombres de los nauios, como Centaurus, Chime-/(p.37)ra, Pristis, scilicet nauis. Virgilio, lib. 5, tratando que Gyas, que yua en la nao Chimera, hablo a Menetes, su piloto, dize: Rectorem nauis compellat uoce Menaetem. Ibidem, tratando de Pristis y Centauro: Et longae sulcant uada salsa carinae. De lo qual se collige que en Chimaera, Pristis, Centaurus se entiende nauis o carina. Plauto, en la comedia Asinaria: Quo hanc celocem conferam, scilicet nauem, porque celox es nombre adiectiuo, a celeritate dictum. Esto significo Plauto en la comedia Penulo: Obsecro hercle, operam celocem hanc mihi, date. Apuleyo: Qui celocem regere nequit, onerariam petit, scilicet nauem. Quando hallamos Liburnicas, Praetorias, Rostratas, Triremes, Quadriremes son adiectiuos y entendemos naues. Cesar, en el 2 de las guerras ciuiles: Conspicataeque naues triremes duae. Ibidem, en el 3: Nauesque triremes duas. Horacio, en el Epodon, Oda 1: Ibis Liburnis, scilicet nauibus. Y en el 1, Oda 37: Deliberata morte ferocior saeuis Liburnis, scilicet nauibus.

En los nombres proprios de las insulas, como Delphica, Delos, Phaebea, Rhodos, sciclicet insula. Virgilio, lib. 1:

(p.38) Est in conspectu Tenedos, notissima famae
insula.

Ciceron, lib. 15, Ep. 16: Sed si insulam Britaniam coepero cogitare. Virgilio, lib. 3:

Strophades Graio stant nomine dictae
Insulae Ionio in magno.
Valerio Maximo, lib. 1, cap. 6: In insulam Cyprum.
Los nombres de los arboles siguen a arbor, su nombre general, como  Delphica larus, Tarda morus, Patula fagus, scilicet arbor, y muchas vezes se suele poner. Plinio, lib. 12, cap. 21: Taxi arboris succum. Suetonio, en la vida de Vespasiano: Arbor quo cupressus in fundo auito. Aulo Gelio, lib. 9, cap. 6: Folia olearum arborum. Columela, lib. 5: Eodem tempore iuglandem et pineam et castaneam serere oportet, scilicet arbores. Aunque Virgilio dixo: Foliisque oleaster amarus, mirando a la terminacion, Ciceron, mirando a arbor en la Verrina 5, haze del genero feminino.

Siempre, en los nombres proprios de las ciudades y villas entendemos urbs o op-/(p.39)pidum, como Barbara Narbo, scilicet urbs; Maga Tarentum, scilicet urbs; Magnum Tarentum, scilicet oppidum. Liuio, lib. 3, Decada 1: Antium propinquam et opportunam et maritimam urbem coloniam deduci posse. Iustino, lib. 3: Bizantium nobilem et maritimam urbem. Valerio Maximo, lib. 1, cap. 6: Appellensque ad oppidum Paphum. Virgilio, lib. 1:

Urbs antiqua fuit Tyrii tenuere coloni
Carthago.

Valerio Maximo, lib. 6, cap. 2: Priuerno capto, interfectisque, qui id oppidum ad rebellandum incitauerant, donde el priuerno capto se entiende oppido, pues refirio id oppidum. Ciceron, lib. 7, Ep. 19, haze lo proprio entendiendo en Velia, urbs, pues auiendo dicho Velia nauigare cepi, añade un poco mas abaxo Ab ipsa urbe commonitus. Sulpicio a Ciceron, lib. 4, Epist. 5: Post me erat Aegina, ante Megara, dextra Pyraeus, sinistra Corinthus, quae oppida quodam tempore florentissima fuerunt, donde en todos entendio oppidum y, refiriendolos, dixo en el plural quae oppida.

(p.40) En los nombres de las obras de los poetas entendemos fabula vel comedia, como en Horacio: Vel qui praetextas, vel qui docuere togatas, scilicet comedias. Iuuenal, Satyra primera: Impune ergo mihi recitauerit ille togatas, scilicet comedias, lo qual se entiende quando hallamos Atellanas, Palliatas, scilicet comedias vel fabulas. Algunas vezes, los authores suelen hazer estas obras de poesia del genero masculino, mirando al nombre de los varones de quien se intitulan. Iuuenal, Satyra 1: Scriptus et in tergo necdum finitus Orestes, donde se pone a Orestes por la tragedia que de el auian compuesto.

Tambien, en los nombres de las yeruas entendemos herba, su nombre general. Plinio: Dictamum pota sagittas pellit, scilicet herba. Y en el libro 24, capitulo 6: Centunculus trita in aceto, scilicet herba. /(p.41) Idem: Lauer quoque, nascens in riuis condita, scilicet herba. Desta manera, en todos los demas nombres de las hieruas, entendemos su nombre general, herba. Gemma se entiende en los nombres proprios de perlas y piedras preciosas, y mirando Plinio a esto en el libro ultimo, cap. 10, haze muchos nombres griegos acabados en -as, -es, -os, -on del genero feminino, mirando a gemma en adamas, achates, paneros, morion, mitrax y otros muchos desta manera. Tambien, en los nombres de los reynos y prouincias, como Hispania, Lusitania, se entiende prouincia, su nombre general, y desta manera se suelen hallar en Valerio Maximo y en otros authores latinos.

Algunas vezes, en estos nombres proprios que auemos dicho, suelen mirar las terminaciones y no la significacion, lo qual enseña el Arte en fin del genero, diziendo: Respicimus fines non significata frequenter. Y assi hazen por la terminacion del genero femenino a Lethe Lethes y Alia Aliae, aunque significan rios; a Zeuma y Reate, Hispal, Suthul y Tibur neutros, aunque sig-/(p.42)nifican ciudades; y a Sulmo masculino, por una ciudad; robur, laburnum, ligustrum neutros, aunque significan arboles; y sacan neutros a suber, acer, siler. Pero si dixere mos robur dura, siler mollis, scilicet arbor. Cupressus, por la terminacion, hizo Ennio del genero masculino: Rectosque cupressos.

En los nombres de las aues acostumbran los authores mirar a auis, su nombre general. Virgil., lib. 4: Solaque culminibus ferali carmine bubo Visa queri. Donde dize Seruio que miro a auis y no a bubo, el qual es del genero masculino por la terminacion. Podemos dezir bona turdus, mirando a auis. Plinio, tratando del papagayo que llaman psittacus y es del genero masculino por la terminacion, dize: India mittit hanc, scilicet auem. Lucrecio, lib. 4, tratando del gauilan que se llama accipiter, dize: Visaeque uolante, scilicet aues. De aqui dixo Virgilio: Aeriae grues, Strimoniae grues, scilicet aues, y no porque grus sea del genero comun de dos, pues, como queda probado en este capitulo, en los nombres que algunos tienen por comunes de dos entendian los latinos mas y foemina, y por esta causa el genero comun de dos es falso y no lo ay.

(p.43) Rudens rudentis es participio de rudo rudis y no nombre substantiuo, y ansi no es del genero masculino. Y porque los animales, quando roznan, hazen ruydo y suenan con el roznido, se entiende funes en aquel lugar de Iuuenal, Satyra 6: Duros tractare rudentes, scilicet funes. Y en Virgilio, lib. 1: Stridorque rudentum, scilicet funium, porque, quando las maromas se quiebran, hazen ruydo. Y quando Plauto dize: Dum hanc tibi rudentem, quam trahis, complico, entendio funem, porque funis era del genero dudoso. De Virgilio, lib. tertio, se collige claramente que es participio:

                             Primusque rudentem.
Contorsit laeuas proram Palinurus ad undas.

para significar el ruydo y sonido que hazia la proa. Celio a Ciceron, lib. octauo, Epist. secunda, tambien da a entender que es participio: Hic tibi strepitus, fremitus, clamor tonitruum et rudentum sibilus, porque los que siluan hazen ruydo y toma la metaphora de los animales /(p.44) que roznan. Con esto queda bien probado que rudens rudentis es participio y no nombre substantiuo ni del genero masculino.

Puede auer una objection para probar que los nombres proprios tienen genero y es que se juntan a nombres adiectiuos. Respondese a esto que, quando dezimos eo Salmanticam doctam, peto Romam sanctam, entendemos urbem. Y quando dezimos peto doctas Athenas, nobiles Burgos, insignes Thebas, ditesque Mycenas es la causa que vuo muchas ciudades ansi llamadas, las quales se juntaron en una sola, y pusieronla el nombre de todas ellas, porque de todas hizieron una sola. Aunque dezimos vestros Metellos, nostros Cicerones, Laelios, Antonios, con todo, ningunos nombres proprios se pueden con verdad dezir en plural. Quando dezimos Roma est magna, Salmantica est docta, scilicet urbs vel ciuitas; Toletum est diues seu magnum, scilicet oppidum; Complutum est doctum, scilicet oppidum. No auemos de dezir que son proprios los nombres de los dioses, quando los hallamos puestos por la cosa a que presiden, como dubio Marte, dura Tellus, ardens Vesta, donde Mars se toma por la /(p.45) batalla, Tellus por la tierra, Vesta por el fuego. Esta doctrina es del maestro Sanchez, en el lib. primero de su Minerua, el fin del cap. septimo.