CAPITULO TREYNTA Y OCHO. EN EL QUAL SE
TRATA DE LOS RECIPROCOS SUUS,
SUI, EIUS VEL IPSIUS, Y DEL USO VERDADERO DE
ELLOS CONTRA VALLA, BUDEO Y QUINTILIANO
El
Arte, lib.
4, nota 37, trata
breuemente del uso verdadero de los reciprocos. Pero, para explicacion
y
entendimiento de la doctrina que alli enseña, auemos de
referir lo que dize el
maestro en su Minerua,
lib. 2, cap. 12, De usu
reciprocorum contra Vallam,
Budaeum et Quintilianum. Y dize en el principio del
capitulo que en el
labyrintho de los reciprocos desseara unThesseo mas diligente de lo que
fue Laurencio
Valla, el qual, como suele, dize grandes impertinencias, no perdonando,
a
vezes, a muy graues escritores. Pero el maestro, como acostumbra,
enseña muy
doctamente lo que /(p.293) se ha de tener en el verdadero uso de los
reciprocos
suus, sui, eius, ipsius,
al qual pienso, assi en esto como en lo demas tocante
a la buena grammatica latina, tener por mi Thesseo, porque, siguiendo
el hilo
de su doctrina, estoy muy cierto de salir deste labyrintho en el qual
Valla,
Budeo y Quintiliano se perdieron, y los demas que hasta aqui los han
seguido.
Dize, pues, el maestro desta manera, enseñando lo que se ha
de tener en esta
doctrina de los reciprocos. Cosa necia es que escriua alguno o hable lo
que ni
los varones muy doctos puedan entender, por lo qual se ha de huyr con
grande
cuydado la amphibologia, la qual acontecera en los reciprocos, si no
nos
llegamos a las reglas, con las quales podemos huyr toda amphibologia,
la qual
en ninguna manera puede auer en la primera y segunda persona. Y assi,
en esto
no es necessaria regla alguna, porque ora digamos Cepi columbam in nido suo,
vel eius, vel sui, vel ipsius, siempre entenderemos que el
nido es de la
paloma. Algunos, no aduirtiendo esto, han enseñado que dezir
in nido suo
es
solecismo. Estos siguen a Valla, el qual los engaño,
por-/(p.294)que yerran en
esto. Es necessario declarar esta doctrina del maestro y la del Arte. Esta
claro que en la segunda y primera persona no puede auer duda ni rastro
de
amphibologia, porque si digo Occidi
regem et filios suos, vel eius, sui, vel
ipsius, siempre se entiende que son los hijos del rey.
Porque, para dezir que
son mios, tengo que dezir Occidi
regem et filios meos. Lo mismo sera en la
segunda persona, como si dixeramos Occidisti
consulem et natos suos, vel eius,
sui, vel ipsius, siempre se entiende que son los hijos del
consul, porque para
entender que son tuyos, tengo que dezir Occidiste consulem et natos tuos.
Y
desta manera en todas las demas oraciones semejantes a estas. Algunas
vezes en
las terceras personas no puede auer amphibologia, como en esta oracion: ille
tibi irascitur qui sibi nocuisti, vel ei nocuisti. Esto no
entendio Valla, pues
condemna lo de Ouidio: Respice
Laerten, ut iam sua lumina condas. Y enmienda
aquello de Salustio: Nolite
hunc iudicare ex oneribus suis. Tambien Budeo no lo
entendio, pues en sus commentarios junta muchas cosas contra Valla.
Pero
traygamos authoridades para pro-/(p.295)uar lo contrario contra ellos y
para
defender nuestra doctrina. Ciceron en la 2 contra Verres: Ut non modo in
auribus uestris, sed in oculis omnium sua furta atque flagitia
defixurus sim. Y
en la 3 contra Verrem:
Suis eum certis
propriisque criminibus accusabo. En el 4 a
Attico: Debemus patrem
familiaris domi suae occidere nolle. Ouidio: Ecce rogant tenerae sibi dem
praecepta puellae. Plauto, in Milite: Excruciabit me herus domum si
uenerit
quum haec scibit quia sibi non dixerim. Seneca, ad Albinam matrem: Puer ad tuum
formetur arbitrium multum sibi dabis, etiam si nihil dederis praeter
exemplum. Plinio:
Vinea si macruerit
sarmenta sua comburito.
Prouemos
agora que desta manera hablan los latinos en las terceras personas
quando no
puede auer ni ay amphibologia. Virgilio en el libro 4: Tunc breuiter Barcen
nutricem affata Sichaei, namque suam pratria antiqua cinis ater habebat,
donde
el suam
esta claro que se entiende por el ama de Dido. Valla, con ciertas
impertinencias, procura enmendar esto y dize que Virgilio lo enmienda,
si
viniera; pues, si dize mal desto, por que no dize mal de lo otro de
Virgi. en
el 6: At /(p.296) pius Aeneas ingenti mole sepulchrum imposuit, suaque
arma
uiro remumque tubamque. Pero aqui no vuo falta en el poeta, pues esta
claro que
las armas eran de Miseno y no de Eneas. Si Valla piensa que era
solecismo lo
primero de Vigilio, como no lo enmienda en el segundo lugar? Y a
Valerio Max.,
lib. 2, c. 2, tratando de Metello: Omnibus
imperii neruis ad reuocandam
pristinae disciplinam limitiae connixus est, nec singulas partes
apprehendit,
sed totam continuo in statum suum redegit, donde el suum no lo refirio
Metello,
sino a la disciplina militar. Lucano, casi en fin del lib. 5: Quae nox sibi
proxima uenit insomnis, y es el sentido Nox proxima fuit sibi,
idest, Corneliae
sine somno, como si dixeramos en nuestro castellano
‘no durmio sueño Cornelia
en la noche siguiente’. Quinto Curt., en el lib. 3: Alexander urbem destitutam
a suis intrat, a suis, scilicet, ciuibus aut incolis,
de los que morauan en la
ciudad. Valerio, lib. 3, c. 7: Ad
speculanda acta sua uenisset. En el li. 4, c.
1, de Scipion Africano: Eodem
robore mentis causam Annibalis in senatu
protexit, quum eum ciues sui missis legatis, tamquam seditiones apud
eos
mouentem, accusarent. Donde ciues sui, idest,
Carthaginenses. /(p.297) Cesar,
en el libro 1 de las
guerras de Francia: Biduo
post Ariouistus legatos ad
Caesarem mittit, uelle se agere cum eo aut si id minus uellet, e suis
legatis
aliquem ad se mitteret, donde entrambos accusatiuos, se, se refieren a
Ariouisto. Y en el principio de las
guerras Ciuiles: Pompeius
enim
rescripserat, sese rem in summum periculum deductum non esse, neque suo
consilio, aut uoluntate Domitium se in oppidum Corfinium contulisse,
donde el
accusatiuo primero, se,
le auemos de referir a Pompeyo y el segundo accusatiuo,
se, a
Domicio. Ibidem: Caesar
interpellat se non maleficii causa ex prouincia
egressum. De manera que, en las terceras personas, no
auiendo lugar de
amphibologia, hablauan y escriuian estos authores y todos los demas
latinos,
como auemos visto. Trae el maestro otras muchas authoridades. Y siempre
procurauan, donde auia amphibologia, huyr con gran cuydado de ella, de
la qual
Quintiliano quiso reprehender a Ciceron diziendo que auia caydo en
ella, lo
qual es falso. Tomo ocassion Quintiliano de unas palabras de Fabio,
libro 7,
cap. 9, diziendo: In
quod genus incidit Cicero, loquens de Caii Fannii soceri
/(p.298) instituto, quem quia cooptatus in augurum collegium non erat,
non
admodum diligebat, praesertim cum ille Quintum Scaeuolam sibi minorem
natu
generum praetulisset. Nam id
sibi et ad socerum refferri et ad Fannium potest. Esto
dize Fabio, pero no
entendio el lugar de Ciceron en el qual nunca
vuo vicio de amphibologia, porque quien viere todo el
lugar echara de
ver que el sibi
se entiende, principalmente, de Fannio, porque esta primero y
es el principal suppuesto. El lugar de Ciceron trae el maestro Sanchez
tomandolo todo entero, in
Bruto, de claris oratoribus, y defiende a Ciceron de
que nunca cayo en amphibologia. El lugar entero es este: Alter autem Caius
Fannius Marci filius Caii Laelii genere et moribus et ipso gener
dicendi
durior. Is soceri instituto, quem quia cooptatus in Augurum collegium
non erat,
non admodum diligebat, praesertim cum ille Quintum Scaeuolam sibi
minorem natu
generum praetulisset: cui tamen Laelius se excusans non genero minori
dixit se
illud, sed maiori filiae detulisse, is tamen instituto Laelli Panaetium
audiuerat. Del qual lugar referido, enteramente se echa de
ver que sibi
no se
refiere ni puede re-/(p.299)ferir a socerum y a Fannio,
sino solamente a
Fannio, que esta primero y es el principal suppuesto, y a el solo se
refiere el
datiuo sibi.
Y desta manera queda Ciceron libre de la culpa que le imputan de
auer caydo en amphibologia. El maestro Sanchez trae muchas authoridades
y dize
que disputo esto tan largamente para que entendamos que, a las vezes,
los
grandes varones, como Budeo, Quintiliano y Fabio, yerran en cosas
pequeñas.
Despues de todo lo qual nos da esta regla, la qual del todo auemos de
guardar
con gran cuydado por no caer en amphibologia. Quantas vezes pudiere
auer duda,
porque no la aya, el reciproco suus,
sui mire al primero y principal suppuesto
del verbo, como en esta oracion, ‘Pedro mato al capitan y a
sus hijos’, Petrus
occidit imperatorem et filios eius, vel ipsius, auemos de
entender que son los
hijos del capitan; y si digo suos, vel sui son los
hijos de Pedro, ni mas ni
menos. ‘El rey vio al principe y a sus amigos’, Rex vidit principem et amicos
eius, vel ipsius, son los amigos del principe; y si digo amicos suos, vel sui
son los amigos del rey. ‘El maestro ama al discipulo y a sus
parientes’,
/(p.300) Magister
diligit discipulum et cognatos eius, vel ipsius, son los
parientes del discipulo; si digo cognatos
suos, vel
sui son los parientes del
maestro. De manera que, solamente y algunas vezes en las terceras
personas suele
auer la amphibologia y, para huyr de ella, auemos de mirar con gran
cuydado que
suus, -a, -um
y sui se
refieren al suppuesto del verbo y eius
y ipsius
al caso
del verbo, como en las oraciones referidas y en las semejantes; como
esta: ‘El
rey se oluida del tribuno y de sus hijos’, Rex obliuiscitur tribuni et
filiorum
eius, vel ipsius, son los hijos del tribuno; y si digo filiorum suorum, vel sui
son los hijos del rey. Pero, quando no huuiere amphibologia en las
terceras
personas, usaremos como nos agradare, segun usauan los latinos y consta
de las
authoridades arriba referidas. Con esto queda a qualquiera facil la
entrada y
salida del labyrintho de los reciprocos, la qual con tantas puertas y
tan
difficultosas de acertar Valla enredo y los que le han seguido. Y con
esta
regla cada uno hallara facil la entrada y salida en ellos.