La Gramática de Diego López
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Versión electrónica de la edición de La Gramática de Diego López, de Guadalupe Morcillo Expósito (Universidad de Extremadura).

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CAPITULO TREYNTA Y OCHO
[Dedicatoria][Carta][Prólogo][1][2][3][4][5][6][7][8][9][10][11][12][13][14][15][16][17][18][19][20][21][22]
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CAPITULO TREYNTA Y OCHO. EN EL QUAL SE TRATA DE LOS RECIPROCOS SUUS, SUI, EIUS VEL IPSIUS, Y DEL USO VERDADERO DE ELLOS CONTRA VALLA, BUDEO Y QUINTILIANO

El Arte, lib. 4, nota 37, trata breuemente del uso verdadero de los reciprocos. Pero, para explicacion y entendimiento de la doctrina que alli enseña, auemos de referir lo que dize el maestro en su Minerua, lib. 2, cap. 12, De usu reciprocorum contra Vallam, Budaeum et Quintilianum. Y dize en el principio del capitulo que en el labyrintho de los reciprocos desseara unThesseo mas diligente de lo que fue Laurencio Valla, el qual, como suele, dize grandes impertinencias, no perdonando, a vezes, a muy graues escritores. Pero el maestro, como acostumbra, enseña muy doctamente lo que /(p.293) se ha de tener en el verdadero uso de los reciprocos suus, sui, eius, ipsius, al qual pienso, assi en esto como en lo demas tocante a la buena grammatica latina, tener por mi Thesseo, porque, siguiendo el hilo de su doctrina, estoy muy cierto de salir deste labyrintho en el qual Valla, Budeo y Quintiliano se perdieron, y los demas que hasta aqui los han seguido. Dize, pues, el maestro desta manera, enseñando lo que se ha de tener en esta doctrina de los reciprocos. Cosa necia es que escriua alguno o hable lo que ni los varones muy doctos puedan entender, por lo qual se ha de huyr con grande cuydado la amphibologia, la qual acontecera en los reciprocos, si no nos llegamos a las reglas, con las quales podemos huyr toda amphibologia, la qual en ninguna manera puede auer en la primera y segunda persona. Y assi, en esto no es necessaria regla alguna, porque ora digamos Cepi columbam in nido suo, vel eius, vel sui, vel ipsius, siempre entenderemos que el nido es de la paloma. Algunos, no aduirtiendo esto, han enseñado que dezir in nido suo es solecismo. Estos siguen a Valla, el qual los engaño, por-/(p.294)que yerran en esto. Es necessario declarar esta doctrina del maestro y la del Arte. Esta claro que en la segunda y primera persona no puede auer duda ni rastro de amphibologia, porque si digo Occidi regem et filios suos, vel eius, sui, vel ipsius, siempre se entiende que son los hijos del rey. Porque, para dezir que son mios, tengo que dezir Occidi regem et filios meos. Lo mismo sera en la segunda persona, como si dixeramos Occidisti consulem et natos suos, vel eius, sui, vel ipsius, siempre se entiende que son los hijos del consul, porque para entender que son tuyos, tengo que dezir Occidiste consulem et natos tuos. Y desta manera en todas las demas oraciones semejantes a estas. Algunas vezes en las terceras personas no puede auer amphibologia, como en esta oracion: ille tibi irascitur qui sibi nocuisti, vel ei nocuisti. Esto no entendio Valla, pues condemna lo de Ouidio: Respice Laerten, ut iam sua lumina condas. Y enmienda aquello de Salustio: Nolite hunc iudicare ex oneribus suis. Tambien Budeo no lo entendio, pues en sus commentarios junta muchas cosas contra Valla. Pero traygamos authoridades para pro-/(p.295)uar lo contrario contra ellos y para defender nuestra doctrina. Ciceron en la 2 contra Verres: Ut non modo in auribus uestris, sed in oculis omnium sua furta atque flagitia defixurus sim. Y en la 3 contra Verrem: Suis eum certis propriisque criminibus accusabo. En el 4 a Attico: Debemus patrem familiaris domi suae occidere nolle. Ouidio: Ecce rogant tenerae sibi dem praecepta puellae. Plauto, in Milite: Excruciabit me herus domum si uenerit quum haec scibit quia sibi non dixerim. Seneca, ad Albinam matrem: Puer ad tuum formetur arbitrium multum sibi dabis, etiam si nihil dederis praeter exemplum. Plinio: Vinea si macruerit sarmenta sua comburito.

Prouemos agora que desta manera hablan los latinos en las terceras personas quando no puede auer ni ay amphibologia. Virgilio en el libro 4: Tunc breuiter Barcen nutricem affata Sichaei, namque suam pratria antiqua cinis ater habebat, donde el suam esta claro que se entiende por el ama de Dido. Valla, con ciertas impertinencias, procura enmendar esto y dize que Virgilio lo enmienda, si viniera; pues, si dize mal desto, por que no dize mal de lo otro de Virgi. en el 6: At /(p.296) pius Aeneas ingenti mole sepulchrum imposuit, suaque arma uiro remumque tubamque. Pero aqui no vuo falta en el poeta, pues esta claro que las armas eran de Miseno y no de Eneas. Si Valla piensa que era solecismo lo primero de Vigilio, como no lo enmienda en el segundo lugar? Y a Valerio Max., lib. 2, c. 2, tratando de Metello: Omnibus imperii neruis ad reuocandam pristinae disciplinam limitiae connixus est, nec singulas partes apprehendit, sed totam continuo in statum suum redegit, donde el suum no lo refirio Metello, sino a la disciplina militar. Lucano, casi en fin del lib. 5: Quae nox sibi proxima uenit insomnis, y es el sentido Nox proxima fuit sibi, idest, Corneliae sine somno, como si dixeramos en nuestro castellano ‘no durmio sueño Cornelia en la noche siguiente’. Quinto Curt., en el lib. 3: Alexander urbem destitutam a suis intrat, a suis, scilicet, ciuibus aut incolis, de los que morauan en la ciudad. Valerio, lib. 3, c. 7: Ad speculanda acta sua uenisset. En el li. 4, c. 1, de Scipion Africano: Eodem robore mentis causam Annibalis in senatu protexit, quum eum ciues sui missis legatis, tamquam seditiones apud eos mouentem, accusarent. Donde ciues sui, idest, Carthaginenses. /(p.297) Cesar, en el libro 1 de las guerras de Francia: Biduo post Ariouistus legatos ad Caesarem mittit, uelle se agere cum eo aut si id minus uellet, e suis legatis aliquem ad se mitteret, donde entrambos accusatiuos, se, se refieren a Ariouisto. Y en el principio de las guerras Ciuiles: Pompeius enim rescripserat, sese rem in summum periculum deductum non esse, neque suo consilio, aut uoluntate Domitium se in oppidum Corfinium contulisse, donde el accusatiuo primero, se, le auemos de referir a Pompeyo y el segundo accusatiuo, se, a Domicio. Ibidem: Caesar interpellat se non maleficii causa ex prouincia egressum. De manera que, en las terceras personas, no auiendo lugar de amphibologia, hablauan y escriuian estos authores y todos los demas latinos, como auemos visto. Trae el maestro otras muchas authoridades. Y siempre procurauan, donde auia amphibologia, huyr con gran cuydado de ella, de la qual Quintiliano quiso reprehender a Ciceron diziendo que auia caydo en ella, lo qual es falso. Tomo ocassion Quintiliano de unas palabras de Fabio, libro 7, cap. 9, diziendo: In quod genus incidit Cicero, loquens de Caii Fannii soceri /(p.298) instituto, quem quia cooptatus in augurum collegium non erat, non admodum diligebat, praesertim cum ille Quintum Scaeuolam sibi minorem natu generum praetulisset. Nam id sibi et ad socerum refferri et ad Fannium potest. Esto dize Fabio, pero no entendio el lugar de Ciceron en el qual nunca  vuo vicio de amphibologia, porque quien viere todo el lugar echara de ver que el sibi se entiende, principalmente, de Fannio, porque esta primero y es el principal suppuesto. El lugar de Ciceron trae el maestro Sanchez tomandolo todo entero, in Bruto, de claris oratoribus, y defiende a Ciceron de que nunca cayo en amphibologia. El lugar entero es este: Alter autem Caius Fannius Marci filius Caii Laelii genere et moribus et ipso gener dicendi durior. Is soceri instituto, quem quia cooptatus in Augurum collegium non erat, non admodum diligebat, praesertim cum ille Quintum Scaeuolam sibi minorem natu generum praetulisset: cui tamen Laelius se excusans non genero minori dixit se illud, sed maiori filiae detulisse, is tamen instituto Laelli Panaetium audiuerat. Del qual lugar referido, enteramente se echa de ver que sibi no se refiere ni puede re-/(p.299)ferir a socerum y a Fannio, sino solamente a Fannio, que esta primero y es el principal suppuesto, y a el solo se refiere el datiuo sibi. Y desta manera queda Ciceron libre de la culpa que le imputan de auer caydo en amphibologia. El maestro Sanchez trae muchas authoridades y dize que disputo esto tan largamente para que entendamos que, a las vezes, los grandes varones, como Budeo, Quintiliano y Fabio, yerran en cosas pequeñas. Despues de todo lo qual nos da esta regla, la qual del todo auemos de guardar con gran cuydado por no caer en amphibologia. Quantas vezes pudiere auer duda, porque no la aya, el reciproco suus, sui mire al primero y principal suppuesto del verbo, como en esta oracion, ‘Pedro mato al capitan y a sus hijos’, Petrus occidit imperatorem et filios eius, vel ipsius, auemos de entender que son los hijos del capitan; y si digo suos, vel sui son los hijos de Pedro, ni mas ni menos. ‘El rey vio al principe y a sus amigos’, Rex vidit principem et amicos eius, vel ipsius, son los amigos del principe; y si digo amicos suos, vel sui son los amigos del rey. ‘El maestro ama al discipulo y a sus parientes’, /(p.300) Magister diligit discipulum et cognatos eius, vel ipsius, son los parientes del discipulo; si digo cognatos suos, vel sui son los parientes del maestro. De manera que, solamente y algunas vezes en las terceras personas suele auer la amphibologia y, para huyr de ella, auemos de mirar con gran cuydado que suus, -a, -um y sui se refieren al suppuesto del verbo y eius y ipsius al caso del verbo, como en las oraciones referidas y en las semejantes; como esta: ‘El rey se oluida del tribuno y de sus hijos’, Rex obliuiscitur tribuni et filiorum eius, vel ipsius, son los hijos del tribuno; y si digo filiorum suorum, vel sui son los hijos del rey. Pero, quando no huuiere amphibologia en las terceras personas, usaremos como nos agradare, segun usauan los latinos y consta de las authoridades arriba referidas. Con esto queda a qualquiera facil la entrada y salida del labyrintho de los reciprocos, la qual con tantas puertas y tan difficultosas de acertar Valla enredo y los que le han seguido. Y con esta regla cada uno hallara facil la entrada y salida en ellos.