La Gramática de Diego López
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Versión electrónica de la edición de La Gramática de Diego López, de Guadalupe Morcillo Expósito (Universidad de Extremadura).

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CAPITULO QUARTO
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CAPITULO QUARTO. EL NOMINATIVO DE NINGUNA PARTE SE RIJE

Auiendo tratado del nombre epiceno o promiscuo y como los nombres proprios no tienen genero, sera bien tratar de aqui adelante del regimen de los casos y explicar lo que el Arte dize en la plan primera del libro quarto: que el nominatiuo, datiuo y vocatiuo nunca se rigen de nadie, porque la del nominatiuo con el verbo no se llama rection, sino concordancia. La qual doctrina es tan verdadera como difficultosa de creerse de algunos. Para cuya explicacion trataremos lo que dize el maestro Sanchez en su Minerua, lib. 2, cap. 2, de donde lo tomo el Arte, donde dize que el recto, que es el nominatiuo, nunca rige, porque en esta oracion y en las demas, Cato scribit, Cato no se rige del verbo ni scribit de Cato; pero es concordan-/(p.46)cia del nombre y verbo, y Cato es el suppuesto; y no ay persona que haga ni persona que padece, y nunca se halla el nominatiuo de otra manera en toda la lengua latina. En las oraciones no ay persona que haga ni que padezca, sino suppuesto del verbo, que es el nominatiuo, o otra cosa que este en su lugar, como legere facit hominem doctum. Assi que en esta oracion, Rex capit urbem, ni ay persona que haze ni que padece, porque la Grammatica es esta: rex es el suppuesto del verbo capit, y urbem es el accusatiuo de transicion o appuesto y se rige del verbo. Y ansi en las demas oraciones. Prueuase desta manera esta doctrina. Las concordancias son tres: de nominatiuo con verbo, substantiuo con adiectiuo y relatiuo con antecedente. Luego, si es concordancia, no es regimen. Tambien, Ego sum magister, Tu es rex, entrambos nominatiuos concuerdan con el verbo, porque son una misma cosa. En estas oraciones, Ego Annibal peto pacem, y en las semejantes falta qui sum Annibal vel ens Annibal. Y en los verbos passiuos es reciprocacion, ut vocor Iacobus, diceris poeta, scriberis for-/(p.47)tis, habeor magister y los demas.

Esta muy recebido de algunos que En, Ecce rigen nominatiuo, lo qual es falso, porque siempre entendemos algun verbo con quien concierte el nominatiuo y auemos de entender adest o venit, pues usan assi los authores latinos. Ouidio: Ecce Licaoniae proles ignara parentis, Arcas adest. Ibidem: Ecce uenit rutilis humeros protecta capillis filia Centauri. En el tercero de sus Transformaciones: Ecce uiri fautrix superas delapsa per auras Pallas adest. Terencio, en los Adelphos: Ecce autem hic adest senex noster. Tambien ponen otros verbos. Virgilio, libro decimo: Chorus ecce suarum occurrit. En el sexto: Ecce gubernator sese Palinurus agebat. De lo qual se infiere que no se rige el nominatiuo, porque si se rigiera del ecce o del verbo, estando juntos entrambos, vuiera duda de donde se regia. Y assi, queda claro que el nominatiuo no se rige y que, quando lo juntamos a ecce o en, falta algun verbo con quien concierte, porque lo del nominatiuo es siempre concordancia con el verbo y nunca es regimen.

(p.48) Si dizes, O vir fortis atque amicus, es señal de admiracion y falta algun verbo que commodamente se pueda suplir, porque o no rige vocatiuo, como se dize en el capit. onze, ni accusatiuo, como se trata en el capitulo diez.