CAPITULO QUINTO. DE
Pues que auemos dicho que nominatiuo con verbo es concordancia y no regimen, querria enseñar aqui una doctrina que enseño a mis discipulos, la qual es que el nominatiuo no concierta con el verbo en persona y numero, sino solamente en numero, la qual doctrina es tomada del maestro Sanchez, del libro segundo de su Minerua, cap. 2, en el qual dize que la oracion se constituye de nombre y verbo, como de materia y forma, y que el nombre con el verbo solamente conuiene o concuerda en numero y no en persona. Que sea clara y verda-/(p.49)dera la doctrina del maestro, prueuolo desta manera: verbo es voz que participa de numero personal con tiempo. La qual diffinicion da el proprio maestro en el libro 1 de su Minerua, cap. 12. Y es la verdadera del verbo y no las demas que han dado inconsideradamente. Porque se halla y concurre en el verbo, lo qual dio a entender el maestro Antonio, en el libro 3, diziendo que, entre las cosas que se llegan y acontecen al verbo, son las personas. Y tratando del nombre, no dize nada de personas, porque la persona esta en el verbo y no en el nombre, el qual se declina por casos y no por personas. Y assi, no diremos que magister, dux, rex son tres personas, lo qual con verdad diremos que amo, amas, amat son tres personas, porque estas solamente estan en el verbo y no en el nombre, y, porque no tienen persona, no puede concertar con el verbo en ella, porque el nombre no la tiene. La razon es esta: las cosas que conuienen deuen conuenir en algun tercio que sea comun a entrambos y los nombres no tienen personas, luego no concertaran con los verbos en ellas, como el verbo no concertara con el /(p.50) nombre en genero ni caso, cosas que se hallan en el y no en el verbo. Y porque el numero es commun al nombre y verbo, porque entrambos tienen numero singular y plural, dezimos que conciertan en lo que es commun a entrambos, que es numero y no persona. Dira alguno que si el nombre con el verbo concorda solamente en numero y no en persona, que bien se dira ego docet, tu audit. Respondese que esta oracion esta manca y errada, porque se ha de saber que todo nominatiuo es para tercera persona verbal, sacando ego, que es para primera, y tu, para segunda. Y el que dize ego docet no sabe que ego es para primera persona verbal, y assi no hizo la concordancia con el verbo, porque estaua obligado a dezir ego doceo como tu audis, y no ego docet ni tu audit. Porque, como auemos dicho, el nombre no puede concertar con el verbo en persona, porque la tiene el nombre, y solamente conciertan en numero, el qual le es commun con el verbo y no la persona. Y assi, como todos los nominatiuos son para tercera persona verbal, sacando ego, tu que son para primera y segunda, siempre los endereçamos a la tercera /(p.51) persona del verbo, en la qual es necessaria la concordancia; y en plural, nos es para primera persona verbal, vos para segunda y los demas para tercera. Y assi, auemos de concertar nos amamos, vos amatis, illi amant. Por tanto, queda claro que la concordancia del nominatiuo con el verbo es solamente en numero y no en persona.
Muchas vezes se hallan las primeras y segundas personas sin nominatiuo, que se llama suppuesto del verbo, como accepi literas, vidimus regem. Desto estan tan llenos los authores que no es necessario traer exemplos. En estos verbos, pluit, fulminat, lucescit, vesperascit, tonat, diescit, Linacro y otros hombres doctos dizen que tienen por suppuesto el nominatiuo de su cognata significacion, como pluit pluuia, fulminat fulmen, lucescit lux, verperascit vesper, tonat tonitus, diescit dies. Algunas vezes se hallan con otros suppuestos, como si dixeremos Deus pluit, pluunt lapides. Plauto: Malum cum impluit caeteris, non impluat mihi. Marcial, libr. 4: Qua uicina pluit Vipsanis porta columnis. Tibullo, libro 2: Multus ut in terras deplueritque lapis. Stacio: Saxa pluunt. Virg.: Magnus dum Caesar ad altum fulminat Euphratem. En otra parte: /(p.52) Porta tonat caeli. Plinio, en el Proemio: Quanto tu patris ore laudes tonas. Terencio: Lucescit hoc iam, donde el hoc se toma por el cielo. Plauto: Eamus Amphitruo, lucescit hoc iam. En otra parte: Nam hoc quidem haud multo post luce lucebit. Ciceron, por Milon: Et elucescet aliquando illa dies.
En
aiunt, dicunt, ferunt,
praedicant,
todos confiessan que se entiende por suppuesto homines. Los demas
verbos en las
terceras personas del plural niegan que se pueden poner sin suppuesto,
y que
auemos de acudir a la passiua, como ‘traen la
guerra’, bellum
geritur, ‘labran
los campos’, arua
coluntur. Nosotros assi auemos de hablar y escribir. Pero
si
dixeremos, gerunt
bellum, colunt arua, no fuera sollecisco, porque tambien
los
latinos algunas vezes los ponen sin suppuesto. Iuuenal, Satyra 1: Una comedunt
patrimonia mensa. Curcio, lib. 4: Sed cum fornacibus ferum, quod
ex cudi
oportebat, impositum esset admotisque follibus ignem flatu accenderent.
Y mas
abaxo: Apud Macedonas
quoque cum forte panem quidam militum frangeret, manantis
sanguinis guttas notauerunt. Ibidem: Totas autem arbores cum ingentibus
ramis
in altum iaciebant, deinde saxis one/(p.53)rabant, rursus cumulo eorun
alias
arbores iniiciebant. Terencio, en el Phormion: Quid tandem mihi dicent aut quam
causam reperient? En el Phormion: Ubi initiabunt.
Plauto: Age tibicen dum
illam
huc adducunt foras. Terencio, en el Heutont.: Haud quaquam etiam cessant.
Virgilio, Ecloga
3: Tunc credo cum me
arbustum uidere Miconis, atque mala uites
incidere falce nouellas. En
Parietibusque premunt artis, quatuor addunt,
quatuor a uentis abliqua luce fenestras,
Sic positum in clauso linquunt, ramea costis
subiiciunt fragmenta.
En
las diuinas letras: Stulte
hac nocte
repetent a te animam tuam. Ibidem: Nec mittunt uinum nouum in utres
ueteres.
Hasta aqui son authoridades que trae el maestro Sanchez en el lib. 4 de
su
Minerua, en
el cap. de ellipsi, en la diction homines.
Con la qual aduertencia he
yo notado otros lugares donde he hallado otros verbos sin suppuesto.
Valerio
Maximo, lib. 3, c. 4, tratando de Marco Perpenna: Namque patrem illius nihil ad
se /(p.54) pertinentia ciuis Romani iura complexum, Sabelli iudicio
petitum
redire in pristinas sedes coegerunt. Ciceron, lib. 9, Epistola 25: Contra
equitem Parthum negant ullam armaturam meliorem inueniri posse.
Decio Bruto,
escriuiendo a Bruto y Cassio, en
