Los espectáculos
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LOS ESPECTÁCULOS EN ROMA
Los espectáculos y juegos romanos eran en parte de carácter religioso. Para asegurar el continuo favor de los dioses, se exigía a los cónsules de Roma estar presente al principio de cada año civil para adorar a los dioses, más tarde, los políticos corruptos usaron estos juegos para ganarse el favor del pueblo y para competir incrementando la extravagancia de los juegos que al final perdieron su primer sentido.
Los juegos romanos se diferenciaban de los griegos en algunos puntos. En Grecia el pueblo participaba más y en Roma eran espectadores, y normalmente sólo participaban atletas profesionales, esclavos y prisioneros. En los juegos griegos el espectáculo era la competición entre atletas mientras que en Roma incluyen luchas a muerte entre gladiadores y utilizaban fieras. El teatro era la diversión más cultural y filosófica que se heredó de los griegos. El teatro romano no se desarrolló hasta el siglo III a.C.wefffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffff
EL TEATRO
El origen del teatro tiene mucha relación con el culto que los griegos rendían a Dionisio.En Roma, al igual que en Grecia, se representaban obras de teatro pero gustaban menos que otros espectáculos. El gusto romano se decantaba por la atelana y el mimo. Al principio los teatros eran un simple trozo de terreno acotado y al aire libre, luego, se construyeron de madera, desmontable, y finalmente, en el siglo 55 a.C. Pompeyo edificó e inauguró el primer teatro de piedra. Luego Cornelio Balbo, construyó otro también en Roma, en el año 13 a.C. y por la misma fecha Augusto inauguró el teatro Marcelo, el único conservado hasta hoy en Roma. Los teatros de Itálica y Mérida fueron realizados en tiempos de Augusto y de Agripa, respectivamente. Destaca por su pórtico a modo de gran fachada trasera del escenario del siglo I d.C. y por su orchestra semicircular.
Los teatros eran de planta semicircular, con grada para los espectadores( cáveas ) a las cáveas se accedían por escaleras o vomitorias. Abajo estaba la orchestra, también semicircular, y coincidiendo con su lado recto pero más alto, el proscenio, con un muro de fondo, techado y decorado con estatuas y relieves. Este muro, el frons scaenae, constituye uno de los elementos más característicos de los teatros Romanos.
Sus tres puertas comunican el escenario con los bastidores (postscenio) y su muro proyectaba la voz de los actores al público. Se utilizaba un telón que bajaba al comenzar y al terminar la obra. En los días de mucho sol se utilizaba un toldo o velum. Había un director de escenas ( dominus gregis) que compraba la obra al autor y la montaba contratando a los actores. Las obras se representaban durante los días de juegos. Los actores eran hombres incluso en papeles de mujeres ya que se colocaban máscaras. Había siempre además de diálogo, música y danza.
A finales del siglo II a.C. el texto literario fue sustituido por otros espectáculos y entretenimientos más populares, e incluso las luchas de gladiadores de hacían de forma teatral. La iglesia cristiana atacó al teatro romano porque los actores y actrices tenían fama de libertinos y porque los mismos, satirizaban a los cristianos. Las personas que participaban en ellos se consideraban personas inmorales. Con la caída del imperio romano el teatro clásico decayó en occidente. La actividad teatral no resurgió hasta 500 años más tarde. Sólo juglares y gladiadores sobrevivieron en el mundo medieval.
ANFITEATRO
En el año 53 a.C. se contruyeron dos teatro móviles que, al unirse, formaban un anfiteatro. En el año 46 a.C.. César mandó a construir un anfiteatro fijo de madera. El anfiteatro de Augusto era el único que no estaba hecho solamente de madera en Roma, hasta que se construyó el Coliseo en el año 80 d.C. por orden del emperador Vespasiano.El anfiteatro es una construcción ovalada. En él se ofrecían cuatro tipos de espectáculos:
- Combates de hombres contra hombres (gladiadores).
- Combates de hombres contra fieras salvajes (venationes).
- Combates de fieras contra fieras.
- Combates navales.
Tiene las siguientes partes:
- El subterráneo: Son construcciones que están bajo la arena y sirven para guardar los decorados, jaulas de las fieras, etc. Está cubierto por una tablazón de madera para que el público o lo vea.
- La arena: Es donde se desarrolla el espectáculo. Está vallado por una reja metálica que sirve para proteger al público del ataque de las fieras.
- La cávea: Está construido mediante un sistema de galerías abovedadas que delimitan unos pasillos interiores utilizados como cobijo en caso de lluvia o para pasear.
En la arena hay unos cuatro metros de plataforma, y encima de ésta están las gradas. Están divididas en tres sectores separadas por un pasillo y pretil. Se accede a las gradas por unas escaleras que dan para el interior a través de unas grandes puertas o vomitorias. Cuando hacía mucho sol se ponían toldos para proteger al público de los rayos solares.
Las siete primeras gradas estaban reservadas para personas importantes. El emperador se sentaba en un palco. A los espectadores al entrar se les daba un especie de entrada de piedra donde se les indicaba el número de puerta de acceso, el sector y la grada donde se debían sentar.
Los principales anfiteatros romanos de España se encuentran en Mérida, Itálica y Tarragona. El juego preferido por los romanos era la lucha de gladiadores. Los gladiadores luchaban por parejas, en grupos o formaciones como verdaderos ejércitos. Los participantes eran prisioneros de guerras, esclavos adiestrados o condenados. En ocasiones, participaban hombres libres que se inscribían en escuelas de adiestramiento, tras haber jurado dejarse azotar, quemar o apuñalar, atraídos por excelentes recompensas que se les daba a los vencedores y por la gloria que suponía ser vencedor y convertirse en un héroe popular. La lucha era a muerte: si no vencían tenían la obligación de morir; y el perdedor caía exhausto o levemente herido el árbitro dejaba en manos del público si lo mataban o le perdonaban la vida. Si le perdonaban la vida el público agitaba pañuelos en el aire; si bajaban el pulgar, vertere pollicen, era señal de que el vencedor debía matarlo y gritaban: ¡iugula! También las venationes o lucha de fieras tuvieron gran aceptación en Roma. Traían fieras raras y exóticas de países lejanos. Las luchas eran temibles y el pueblo seguía con emoción estas peleas que enfrentaban elefantes con rinocerontes, osos contra toros, tigre contra leones... Al final del espectáculo solo sobrevivían las mitad de las fieras, la otra mitad había desaparecido devorada. Aunque Constantino I el Grande proscribió las competiciones de gladiadores en el 325 d.C. continuaron celebrándose hasta el año 500.
CIRCO
En el circo se celebraban también espectáculos, las carreras de carros con dos caballos (bigas), tres (trigas), cuatro (cuadrigas), los más usuales.
La planta de un circo romano es un rectángulo alargado cuyos arcos menores forman un arco de circunferencia. La pista estaba dividida por un terraplén alargado, situado en medio (spina). Encima de ésta solían colocarse obeliscos, estatuas de dioses, surtidores, siete huevos o delfines para marcar las vueltas y en cada extremo una vuelta. Delante de las metas estaban los carceres, donde los aurigas esperaban los carros para ponerse en la línea de salida.
El más conocido fue el Circo Máximo de Roma, construido en el 600 a.C. y ampliado por Julio César en el S.I a.C. Sus dimensiones exteriores eran de 610 m de largo y 190 de ancho, la zona interior era aproximadamente de 564 metros de largo y 85 de ancho. Tenía capacidad para 300.000 espectadores. En Mérida, Sagunto, Tarragona y Toledo quedan algunos restos de antiguos circos romanos.
Los aurigas, casi todos esclavos, portaban yelmos metálicos, látigo y machete; con una mano sujetaban las riendas, que estaban atadas a su cuerpo, y con la otra la fusta. Tenía que recorrer siete circuitos en torno a la espina tomando las curvas muy cerradas: era el momento más dramático, pues lo carruajes colisionaban con facilidad en las metas, y hombre y caballos rodaban por los suelos y eran aplastados por los que llegaban atrás. Los espectadores, con sus aullidos, agravaban este desastre, porque espantaban a los caballos. Llegó a ser normal que corrieran veinticuatro carreras al día. El auriga ganador recibía una recompensa y era coronado con laurel. El caballo también era protagonista del espectáculo.
En los S.IV y V d.C., bajo la creciente influencia de la Iglesia, las distracciones que habitualmente habían tenido lugar en el circo dejaron de ser apreciadas y finalmente desaparecieron. En el S.VII d.C., los circos habían sido abandonados.

